COMENTARIO

 2 S 9,1-13 

El primer episodio de la historia de sucesión trae a escena al único descendiente de Saúl, presentado antes en su niñez (cfr 4,4) y que más tarde estará involucrado en un complot contra David (cfr 16,1-4). Lo más relevante de este relato es el comportamiento de David que es respetuoso con la familia de Saúl y leal a su amigo Jonatán (cfr 1 S 18,1-4; 19,1-7; 20,1-21,1; 2 S 1,25-26). Meribaal, por ser hijo de Jonatán, recibirá trato de príncipe; y David le disculpará de todas sus veleidades: «Tendré misericordia» (vv. 1.3). Con esta expresión se traduce el término hesed, palabra que indica amor, cuidado y lealtad y que en la Biblia se aplica con frecuencia al comportamiento de Dios con el hombre. Al tratar así al hijo de Jonatán, David da muestras de su grandeza de espíritu.

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