COMENTARIO
En la Biblia no se vuelve a designar a Salomón con el sobrenombre de «Yedidías». Sin embargo, el hecho de que aparezca reseñado aquí, tiene el valor de certificar que el profeta Natán, enviado por Dios para transmitir la sentencia divina a David (12,1-5), es también encargado de comunicarle que Salomón es el depositario de la promesa dinástica (cfr 7,14).