COMENTARIO
En la muerte de Absalón son significativas las acciones de los protagonistas: David es completamente ajeno, pues se había quedado en la retaguardia; el ramaje de la encina que casualmente atrapa a Absalón (v. 9) indica que la mano de Dios no está lejos del desenlace; Joab, al desatender el ruego del rey y lanzar dardos contra Absalón (v. 14), actúa como un frío guerrero más que como fiel vasallo de David. Finalmente, el pobre Absalón, que aspiraba a grandes honores y a un mausoleo honroso (v. 18), tiene que conformarse con una fosa anónima en medio del bosque (v. 17). Todos estos datos refuerzan el convencimiento de que la muerte de Absalón fue una enorme tragedia para todos, aunque pudiera considerarse como bien merecida por su ambición y crueldad. En todo caso, entraba en los planes de Dios impedir que llegara a suceder a David en el trono de Israel.