COMENTARIO
El episodio de la «noticia» que hay que transmitir a David, refleja de nuevo las características de los protagonistas. Joab es el estratega calculador que, sabiendo que la noticia de la victoria supone un enorme disgusto para David, evita transmitirla con celeridad (v. 20). Ajimaas es un joven impetuoso que quiere ser el primero en comunicar el fin de la contienda, y, a la vez, es hábil al soslayar la pregunta sobre Absalón (vv. 28-29). David, aun siendo el rey, conserva su gran humanidad, pendiente de la suerte de su hijo. Como anteriormente ocurrió con la muerte de Saúl, nadie podrá culpar a David de la desaparición de Absalón porque ni la buscó ni recibió la más mínima alegría al conocerla. De esta forma, los lectores de estos sucesos perciben la intervención divina en la historia del pueblo: el Señor había quitado su favor a Saúl, había rechazado a Amnón y ahora cierra a Absalón la posibilidad de subir al trono.