COMENTARIO
Todavía no estaba decidida la forma de sucesión del rey. Saúl y David habían sido designados por Dios, y el mismo David había prometido a Betsabé que reinaría Salomón (cfr v. 13). Adonías, sin embargo, se sentía con derecho a suceder a su padre por ser el mayor de los hijos que aún vivían; pero su actuación es precipitada y está llena de soberbia. En definitiva, será Dios el que decida quién ha de reinar.
La fuente de Roguel (En-Roguel) se encuentra al sur de Jerusalén en la confluencia entre el valle de Hinom y el torrente Cedrón.