COMENTARIO
Por tercera vez se dice cómo subió al trono Salomón (cfr 1,34.39) resaltando así la importancia y significación del hecho. A la unción en Guijón y aclamación del pueblo se añade ahora la reacción en la corte: la aceptación en ella de Salomón y la acción de gracias a Dios, en tono litúrgico, por parte de David. El anciano rey ha visto cómo Dios cumple la promesa que le había hecho Natán (cfr 2 S 7,14). Un motivo semejante, si bien en circunstancias muy distintas, moverá al anciano Simeón a agradecer a Dios el haber visto, antes de morir, al Rey Mesías, el Salvador, Hijo de David (cfr Lc 2,29-30).