COMENTARIO

 1 R 2,28-35 

Joab representaba una amenaza para Salomón desde las fuerzas del ejército, y por tanto no duda en eliminarlo, cumpliendo así, al mismo tiempo, el encargo de su padre David. Joab apela al derecho de asilo en el Santuario pensando que los motivos de Salomón son meramente políticos: haber apoyado a Adonías. Así lo juzga también Benaías al principio; pero el motivo que tiene Salomón es otro: vengar la sangre inocente. En tal caso, el derecho de asilo no asiste a Joab ya que ha cometido un homicidio voluntario (cfr Ex 21,13-14; Dt 27,24). En cualquier caso no era lícito dar muerte en el interior mismo del recinto sagrado (cfr Ex 21,14). Salomón hace recaer la culpa de ello sobre el mismo Joab.

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