COMENTARIO
Este depósito o, literalmente, «mar de bronce», tendría, según las medidas que se dan, unos 42.000 litros de capacidad. No se sabe con exactitud su función. Podría servir para las purificaciones de los sacerdotes, como agua lustral, aunque para eso estaban los lavabos de los que habla a continuación. Pero también podría ser un símbolo de las aguas del océano sometidas al poder de Dios (cfr Gn 1,2); simbolismo que parece estar presente en representaciones de antiguos templos.
En la tradición cristiana, este «mar de bronce» se ha entendido como figura de la penitencia mediante la cual los fieles se han de purificar antes de llegar al santo sacrificio de la Eucaristía (cfr S. Gregorio Magno, Homiliae in Evangelia 1,17,8; S. Beda, De Tabernaculo et vasis eius, ac vestibus sacerdotum 3,14).