COMENTARIO

 1 R 15,33-16,7 

Sorprende que a un reinado tan largo —veinticuatro años— el hagiógrafo le dedique tan escaso espacio. De lo único que le interesa dejar constancia es del mal camino seguido por este rey del norte y de cómo el Señor le anunció por medio de un profeta el final de su dinastía, de forma parecida a como lo hiciera con Jeroboam por medio del profeta Ajías. La ciudad de Tirsá, a unos 10 km al norte de Siquem, será la capital del reino del Norte hasta la fundación de Samaría (cfr 16,24). Las hazañas de Basá ya se habían contado en 15,17-21.27-28, y aunque su actuación con la casa de Jeroboam estaba profetizada (cfr 14,14), no por ello deja de ser responsable de aquel crimen.

Volver a 1 R 15,33-16,7