COMENTARIO
El espacio que en el texto bíblico se dedica a Omrí no responde a la grandeza política y económica de su reinado. Además de fundar Samaría en un lugar estratégico de unión entre Jerusalén y la llanura de Esdrelón y poner allí la capital del reino, Omrí sometió a Moab (cfr 2 R 3,1-27) y estableció alianzas con potencias extranjeras hasta el punto de que en las crónicas asirias de esa época y posteriores a Israel se le llama «la casa de Omrí». Pero desde el punto de vista religioso, que es el que le interesa al autor sagrado, Omrí fue uno más de los reyes de Israel que obró el mal ante Dios.