COMENTARIO
La viuda piensa, según la mentalidad de la época, que la muerte de su hijo es un castigo divino por los pecados que ella hubiera cometido y en los que Dios se fija a causa de la presencia de Elías (v. 18). Pero el relato deja claro que todo es providencial para que se reconozca que Elías es profeta del verdadero Dios (v. 24). En la acción de Elías los Santos Padres han visto un tipo de la acción de Cristo: «El hijo de aquella viuda yacía muerto, como el hijo de la Iglesia, es decir, el pueblo de los gentiles que estaba muerto por los muchos pecados y crímenes. Elías orando resucitó al hijo de la viuda; Cristo, con su venida, al hijo de la Iglesia, es decir, redime al pueblo cristiano de la cárcel de la muerte. Elías se inclinó en oración y revivió al hijo de la viuda; Cristo se acostó en la pasión y dio vida al pueblo cristiano» (Sermones atribuidos a San Agustín, Sermones 40,4).