COMENTARIO
Se proclamaban ayunos públicos cuando el pueblo se veía amenazado por alguna desgracia, pues se pensaba que ésta se debía a algún pecado cometido por el pueblo (cfr 1 S 7,6). Entonces debía descubrirse al transgresor (cfr 1 S 14,24-45). Jezabel tiene cuidado de que al cometer su crimen se cumplan los requisitos de la ley: que el delito sea de muerte (cfr Ex 22,27-28), que haya dos testigos (cfr Dt 17,6), y que se ejecute a Nabot por lapidación (cfr Lv 24,14-16). A Ajab no parece importarle la forma en que ha muerto Nabot. Una vez más actúa obcecado por su propio interés, despreocupándose de la justicia y del derecho.
«Hijos de Belial» significa aquí malvados o «hijos de la iniquidad» (cfr 1 S 10,27). Más tarde el nombre «Belial» se empleará para designar al príncipe de los demonios, Satanás (cfr 2 Co 6,15).