COMENTARIO

 1 R 21,17-24 

Elías, que había defendido la fe en el verdadero Dios frente a los cultos idolátricos, defiende ahora los derechos del hombre en nombre del mismo Dios. Actúa de manera parecida a como lo hiciera Natán con David cuando también éste había mandado asesinar llevado por su concupiscencia (cfr 2 S 12). Ajab, con su desinterés por la justicia, se había hecho culpable del crimen, lo mismo que Jezabel. El primer castigo que le anuncia el profeta refleja la ley del talión (v. 19; Ex 21,23-25) y lo encontramos cumplido en 22,38. Pero en seguida se amplía la perspectiva y se le anuncia la desaparición trágica de la dinastía como consecuencia de su conducta (vv. 21-22). En cuanto a Jezabel, se le anuncia un castigo que refleja su condición de extranjera y malvada en extremo; lo veremos cumplido en 2 R 9,30-37.

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