COMENTARIO

 2 R 2,1-13,25 

Terminada la sección dedicada a los reyes en tiempos de Elías (cfr 1 R 17,1 - 2 R 1,18), el relato bíblico se centra ahora en la figura de Eliseo. Se narra primero cómo sucede a Elías (cap. 2), y después su actividad milagrosa y profética, hasta su muerte (cap. 13). La narración de su muerte, ocurrida a comienzos del s. VIII a.C., parece cerrar un periodo de la historia de Israel marcado por la presencia sucesiva de estos dos grandes profetas, Elías y Eliseo.

La actividad de Eliseo se distingue de la de Elías en muchos sentidos: en primer lugar, los milagros de Eliseo están orientados a solucionar dificultades y problemas de sus contemporáneos, mientras que Elías buscaba subrayar con ellos la soberanía del único Dios; en segundo lugar, Eliseo interviene mucho más que Elías en los asuntos políticos y está más cerca de los reyes que su predecesor; finalmente, Eliseo tiene mayor relación con los grupos de profetas que Elías. Eliseo, en resumen, es un profeta más cercano al pueblo, reflejando el lado amable de Dios con los suyos.

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