COMENTARIO

 2 R 2,1-25 

Eliseo se convierte en heredero del espíritu de su maestro porque ve cómo éste es arrebatado al cielo (vv. 9-12). Por los signos que Eliseo realiza a continuación es reconocido como el sucesor de Elías: primero por el resto de los profetas, que comprueban que Elías ya no está en este mundo (vv. 13-18), y después por todo el pueblo ante el que Eliseo hace prodigios extraordinarios (vv. 19-25).

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