COMENTARIO

 2 R 9,27-29 

Aunque dar muerte al rey de Judá no entraba en la misión de Jehú, ni siquiera en el oráculo de 9,6-10, sin embargo, el parentesco con Ajab (cfr 8,26-27) y su presencia junto a Joram son para Jehú motivo suficiente. El autor sagrado señala la diferente condición de los reyes de Israel y de Judá recordando que este último recibió la sepultura que le correspondía.

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