COMENTARIO
Según Jr 35,6-10 Yehonadab, hijo de Recab, fue iniciador de un grupo de ascetas que intentaban revivir la forma de vida de Israel en el desierto. Se llamaban los recabitas, y eran fervientes adoradores del Dios de Israel. Yehonadab representa, pues, el movimiento más fuerte de aquel tiempo en buscar la fidelidad al Dios de los padres. Su asociación a Jehú da impulso a éste en su lucha contra el baalismo, y es, al mismo tiempo, el signo de la rectitud de la conducta del rey Jehú aniquilando a los seguidores de Baal. En cuanto a la eliminación del resto de los partidarios de Joram, queda justificada en el texto aludiendo de nuevo a los oráculos de Elías (cfr 1 R 21,21-24).