COMENTARIO

 2 R 12,1-17 

Al comenzar su reinado, Joás era un niño y no podía tomar decisiones. Más bien serían los sacerdotes quienes decidieron recoger fondos para el arreglo del Templo, considerando su mal estado debido al tiempo transcurrido desde su construcción —más de 130 años— y al abandono de los reyes anteriores. Es a la edad de treinta años cuando Joás asume la dirección económica de las obras, dejando también algunos beneficios a los sacerdotes. Su preocupación por el Templo del Señor es el motivo por el que el autor sagrado hace una valoración religiosa positiva de todo su reinado (v. 3), si bien, como sucede con todos los reyes de Judá anteriores a Ezequías, juzga negativamente su falta de decisión para suprimir otros lugares de culto distintos del Templo de Jerusalén.

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