COMENTARIO
Encontramos aquí, expresado con claridad y concisión, el mismo proceso de pecado–castigo–conversión–salvación que aparecía ya en el libro de Jueces (cfr Jc 3,7-11). Ahora este proceso se aplica al rey de Israel; pero para el autor de 2 R la conversión de un rey del Norte nunca llegó a ser completa, pues mantenían el culto al Señor según el modo establecido por Jeroboam. No se dice el nombre del salvador (v. 5): puede ser Joás, hijo de Joacaz (cfr 13,25), o algún enemigo extranjero que ataca a Ben-Hadad, como el asirio Adad-Nirari III, u otro rey posterior de Israel como Jeroboam II (cfr 14,27). Al final del cap. 13 se completan las noticias sobre Joacaz en otro sumario.