COMENTARIO

 2 R 14,1-14 

Aunque Joás había sido asesinado en un complot contra él (12,21), no hay cambio de dinastía, como sucedía en casos similares en el reino del Norte. La dinastía de David continúa en el trono, y cuando el hijo de Joás, Amasías, se hace con el control del poder, no actúa dejándose llevar por el deseo de venganza, sino que aplica la ley contenida en Dt 24,16 donde se manda dar muerte sólo al culpable. Es un rasgo digno de atención señalado por el autor sagrado como una novedad en alabanza a este rey. En la fábula del v. 9 —que recuerda a la de Jc 9,8-15— se muestra la ligereza con la que actuó y las consecuencias que le acarreó la guerra contra Israel.

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