COMENTARIO
Junto a su preocupación por el culto del Señor, Ezequías desarrolló una política antiasiria (cfr 18,7) que provocaría la invasión de Senaquerib (cfr 18,13).
El rey es asistido por el profeta Isaías, el cual, ante la invasión asiria (18,13-30), pronuncia oráculos de salvación que se cumplen exactamente (19,1.14-37). Asimismo se cumple el oráculo profético sobre la curación del rey (20,1-11). Y así habrá de cumplirse también el terrible oráculo final del profeta que anuncia ya el destierro en Babilonia (19,14-19).