COMENTARIO
Josías y el pueblo vuelven a renovar la Alianza poniendo como su fundamento el libro que contiene los decretos y normas del Señor. Aquel libro se convierte, de este modo, en el «Libro de la Alianza», y adquiere un valor sagrado y normativo para todas las generaciones posteriores. Cuando Jesucristo realice la nueva Alianza sellada y fundamentada en su sangre (cfr Mc 14,22-25; 1 Co 11,23-25), aquel libro, junto a otros con los que fue completado, seguirá siendo el testimonio de la antigua Alianza, y la Iglesia lo llamará después Antiguo Testamento.