COMENTARIO
El faraón Necó II (610-595 a.C.) subió a ayudar al rey de Asiria que, tras la destrucción de Nínive en el año 612 a.C., fue obligado a refugiarse al este del Éufrates. Con esa excusa Necó quiere imponer su poder en Palestina y Siria. Josías le hace frente, temeroso de que Judá pierda su independencia. En 2 Cro 35,20-25, donde se cuenta con más detalle la muerte de Josías, ésta se atribuye a que el rey no escuchó la palabra de Dios que hablaba por boca del faraón, confirmando así la retribución personal e inmediata. Es una forma, sin duda bastante artificiosa, de dar explicación de aquella muerte, sobre la que el autor de 2 R no emite juicio alguno.