COMENTARIO

 2 R 25,1-21 

En esta narración de la caída de Jerusalén destacan tres temas: la suerte del rey y sus hijos (vv. 1-7), el despojo del Templo (vv. 13-17), y las personas llevadas cautivas (vv. 8-12.18-21). A los que ya habían sido deportados anteriormente (cfr 24,14-16) hay que sumar ahora gentes dedicadas al cultivo de la tierra (v. 19). De esta forma los que quedaron —se calcula diez o quince mil en toda Judá— se convirtieron en grandes propietarios, y quizá también por eso mismo, en personas favorables a los babilonios.

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