COMENTARIO
Judá quedó convertida en una provincia del imperio babilonio con un gobernador nombrado por Babilonia de entre la nobleza local: Godolías era nieto de un alto funcionario de la corte de Josías (cfr 22,10). La administración fue trasladada a Mispá, al noroeste de Jerusalén (cfr 1 R 15,22), dado el estado caótico en el que había quedado la capital. Godolías dio muestras de ser una persona práctica que aceptaba la situación (cfr Jr 40,7-41,8).