COMENTARIO

 2 R 25,25-26 

En Judá seguían existiendo cabecillas rebeldes a Babilonia entre los que se encontraba el citado Ismael. Éste tenía pretensiones al trono y estaba apoyado por los amonitas (cfr Jr 40,13-14). Entre los que huyen a Egipto está, llevado por la fuerza, el profeta Jeremías (cfr Jr 43,6).

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