COMENTARIO
En Judá seguían existiendo cabecillas rebeldes a Babilonia entre los que se encontraba el citado Ismael. Éste tenía pretensiones al trono y estaba apoyado por los amonitas (cfr Jr 40,13-14). Entre los que huyen a Egipto está, llevado por la fuerza, el profeta Jeremías (cfr Jr 43,6).