COMENTARIO
La conquista de Jerusalén, que será capital política de «todo Israel» (v. 4), está relatada según los datos de 2 S 5,6-10, pero omitiendo lo que puede entenderse como negativo para David, por ejemplo la oposición de los ciegos y cojos. Se trata de una entrada triunfal en la que David, además de apoderarse de la ciudad, antes Jebús, inicia su organización y gobierno: Joab se encarga de las restauraciones secundarias mientras que David en persona se reserva la construcción de las murallas de la ciudad.
Sobre el Miló (v. 8) cfr nota a 2 S 5,9.