COMENTARIO
En el libro de Samuel esta relación de hombres valerosos está interpretada como un apéndice (cfr 2 S 23,8-38); aquí, al colocarla al comienzo del reinado de David, se da a entender que desde el comienzo «todo Israel» (v. 10) y sus más valerosos representantes dieron su consentimiento y su apoyo al nuevo rey. La insistencia en la unidad era una interpelación para los contemporáneos del Cronista, y lo es también para todos los creyentes de todos los tiempos. «Cuando nuestras ideas nos separan de los demás, cuando nos llevan a romper la comunión, la unidad con nuestros hermanos, es señal clara de que no estamos obrando según el espíritu de Dios» (S. Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, n. 17).