COMENTARIO

 1 Cro 18,1-20,8 

Las guerras de David relatadas en esta sección ponen de relieve cómo Dios bendice todas las empresas del monarca (cfr 17,27), incluidas las bélicas. Pero también manifiestan el comportamiento intachable del rey, de modo que los detalles más cruentos transmitidos en los relatos paralelos del libro de Samuel, aquí se atenúan o se omiten. Y sobre todo contribuyen de algún modo al esplendor del Templo pues, gracias al botín conseguido, Salomón podrá elaborar la pila y los demás objetos de bronce (18,8). Por último, el adulterio y la muerte de Urías, que el libro de Samuel narra en el contexto de estas guerras amonitas (cfr 2 S 10,1-12,31), se han omitido, posiblemente con el fin de preservar la fama de Salomón de toda sombra de impureza, incluso la que podría haber heredado de sus padres.

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