COMENTARIO

 1 Cro 26,1-19 

Los levitas encargados de guardar las puertas del Templo también gozaban de una dignidad muy alta puesto que estaban distribuidos también en veinticuatro turnos, como los sacerdotes. Obededom (v. 4), probablemente es el mismo que guardó el Arca en su casa (cfr 2 S 6,10-11; cfr 13,13). Por esta razón, a pesar de ser forastero, quizá filisteo, Dios le bendijo con una descendencia numerosa; y más tarde fue tratado como los levitas, con el encargo añadido de guardar los almacenes (v. 15).

Volver a 1 Cro 26,1-19