COMENTARIO
La organización del cuerpo administrativo, impuesta por David, era semejante a la del cuerpo cultual y reflejaba una sociedad muy jerarquizada y teocrática. Constaba de cuatro estamentos o clases: el ejército (vv. 2-15) dividido en doce secciones; la administración de las tribus (vv. 16-24) que recuerda la división del primer censo del desierto (cfr Nm 1,5-16); la organización de los bienes de la casa real (vv. 25-31) y, finalmente, el cuerpo de consejeros reales (vv. 32-34).
La mención del censo que había hecho Joab (vv. 23-24; cfr 21,1-6) significa que era legítimo hacer el recuento de los hombres aptos para la guerra, es decir, de veinte años en adelante, pero no de todos los israelitas, porque esto supondría desconfiar de que el Señor cumpliría la promesa de multiplicarlos (cfr Gn 15,5; 22,17).