COMENTARIO
La primera parte del libro está dedicada al reinado de Salomón; refuerza los dos puntos doctrinales señalados en el primer libro de Crónicas: el primero es que el rey, en este caso Salomón, primer descendiente de David, ha sido elegido por el Señor y, por tanto, goza de las cualidades requeridas en un gobernante, y no ha cometido delitos o faltas que puedan empañar su imagen. El segundo es la importancia del Templo de Jerusalén que en la época del Cronista era tenido como síntesis de todas las maravillas obradas por Dios en la historia de los hombres y, más en concreto, en la historia de Israel.
Con el objetivo de enseñar esas dos ideas, la primera parte está estructurada en torno a la construcción y consagración del Templo (caps. 3-7). Previamente, a modo de introducción, se presenta a Salomón dotado de sabiduría y riqueza por parte de Dios (cap. 1) y reconocido por el rey de Tiro (cap. 2). Tras el relato de la consagración del Templo, se reseñan algunas actuaciones del gobierno de Salomón (cap. 8) y la visita de la reina de Sabá, que, como el rey de Tiro, a pesar de ser extranjera alaba con entusiasmo la sabiduría y riquezas de Salomón (cap. 9).