COMENTARIO

 2 Cro 3,1-17 

A pesar del paralelismo con 1 R 6,1-38 y 7,15-22 se han introducido pequeños retoques que realzan la grandiosidad del Templo y su carácter religioso: la mención del monte Moria (v. 1) es significativa, pues es el único texto bíblico que identifica el monte donde está edificado el Templo con aquél en el que Dios mandó a Abrahán sacrificar a su hijo Isaac (Gn 22,2).

La introducción del relato (vv. 1-2) es solemne, como corresponde al inicio de una nueva etapa con un Templo nuevo, culto nuevo y sociedad nueva.

Parvaim (v. 6) es una ciudad desconocida que podría recordar el paraíso donde el oro era abundante y de gran pureza. Las medidas del Templo, tanto de la superficie (vv. 3-4) como de las naves (v. 8) y los querubines (vv. 10-11) son mayores que las señaladas en el libro de los Reyes. Probablemente son hiperbólicas para reflejar que el Templo contiene la gloria de Dios; al autor sagrado le interesaba su significado religioso más que la exactitud.

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