COMENTARIO

 2 Cro 11,1-12 

Siguiendo el texto paralelo de 1 R 12,21-24 se destacan aquí tres elementos doctrinales específicos del libro de Crónicas: en primer lugar, se evita cualquier referencia a la división de los reinos; de este modo los habitantes de Judá son el verdadero Israel, como lo muestra el matiz del v. 3, «todos los israelitas de Judá y Benjamín», frente a «el resto del pueblo» de 1 R 12,23. Además en el mismo oráculo de Semaías se refiere a los del Norte como «vuestros hermanos» (v. 4), omitiendo la denominación «los hijos de Israel» (1 R 12,24). En segundo lugar, de ahora en adelante se subraya la obediencia a la palabra de Dios proclamada por los profetas (v. 4): al secundarla se obtiene prosperidad, al rechazarla sobrevienen las desgracias. Por último, Roboam, que ha seguido el designio divino, se dedica como su padre Salomón a reconstruir y fortificar las ciudades. Como conclusión de este buen comienzo del reino de Judá, Dios protegió a Jerusalén permitiendo al rey establecerse allí, y consolidó todo el territorio de Judá.

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