COMENTARIO
Dos grandes gestiones ocuparon a Asá en sus primeros años: la lucha contra la idolatría (vv. 2-4) y la reconstrucción de las ciudades de Judá (vv. 5-6). Como premio, el Señor atendió las súplicas confiadas del rey (v. 10) y le concedió la victoria en todas las batallas.
La plegaria de Asá (v. 10) contiene los elementos típicos de la piedad y el culto: reconocimiento del poder soberano de Dios, confianza plena en Él y, finalmente, intención religiosa en la actividad militar y de gobierno.