COMENTARIO

 2 Cro 16,1-14 

La última etapa de Asá contrasta con la primera en lo esencial: en la falta de confianza en el Señor (v. 7) y en la búsqueda de pactos con los reyes paganos (v. 3). Como consecuencia sobrevino de modo incomprensible la cólera del rey contra los mismos miembros del pueblo (v. 10), y también las guerras (v. 9). El Señor castigó al monarca culpable con la muerte (vv. 12-13), pero mantuvo la predilección por su pueblo, que se consolidó en el reinado de Josafat, hijo y sucesor de Asá (17,1).

El autor sagrado aprovecha cualquier oportunidad para recordar que el verdadero Israel está en el reino de Judá, y así, al recordar por vez primera la fórmula frecuente en el libro de los Reyes para concluir el relato de un reinado: «el resto de los hechos de Asá… están escritos en el libro de los reyes de Judá» (1 R 15,23), añade: «y de Israel».

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