COMENTARIO
El reinado de Joram fue muy negativo en todos los sentidos: idolatría, pactos con el rey de Israel y abandono del culto dieron lugar a derrotas estrepitosas, a la peste entre el pueblo y a la enfermedad vergonzante del propio rey. Pero a pesar de que según la retribución personal e inmediata el Señor tuvo que infligir al rey un severo castigo, mantuvo la alianza hecha con David (v. 7). En la narración de los reinados menos brillantes, el Cronista deja siempre a salvo la fidelidad del Señor que, a pesar de los castigos, nunca abandonó a su pueblo.
«Joacaz, el más pequeño» (v. 17). Este hijo pequeño de Joram es Ocozías, que le sucedió en el trono (22,1). Quizá hay un error en la transmisión manuscrita, puesto que el texto griego lee Ocozías, o era un sobrenombre como a veces ocurre con otros nombres de la Biblia.