COMENTARIO

 2 Cro 25,1-28 

El reinado de Amasías está dividido también en dos etapas, la primera de fidelidad y prosperidad (vv. 1-13) y la segunda de impiedad y, en consecuencia, de desgracias y de derrotas (vv. 14-24). En cada una interviene un profeta indicando el plan de Dios: en la primera el rey lo escucha (vv. 9-10), en la segunda lo rechaza (v. 16). Todo el relato vuelve a ser una enseñanza sobre la retribución individual e inmediata; y en este caso, la primera decisión del monarca de mantener vivos a los asesinos de su padre está regida por el principio de que cada uno debe pagar por sus delitos, no por los de los antepasados (v. 4). Las palabras citadas en el v. 4 están tomadas de Dt 24,16, donde se refieren a la justicia humana.

La muerte de Amasías a manos de los conspiradores (v. 27), como antes la derrota por el rey de Israel (v. 20), no son simples episodios casuales, sino castigos divinos por la idolatría e infidelidad del monarca.

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