COMENTARIO
El nuevo contingente de repatriados suponía sin duda un refuerzo importante para los que habían llegado a la Ciudad Santa con anterioridad, pues aunque ya hubiesen reconstruido el Templo y probablemente la muralla, era necesaria una reorganización de la comunidad judía, y, sobre todo, una reafirmación de su identidad religiosa. Entre los componentes del nuevo grupo se cuentan primero dos familias sacerdotales (Pinjás e Itamar), luego un descendiente de David (Jatús), aunque no se le da más relieve, y, a continuación, miembros de doce familias de Israel. En estos números y en el orden de presentar los componentes de la expedición puede haber un simbolismo de lo que era Israel para el autor.