COMENTARIO

 Est 8,1-17 

En contraste con la caída en desgracia de Amán se produce la exaltación de Mardoqueo. Sin embargo, según las costumbres del imperio persa, los decretos del rey son irrevocables; nadie, ni el propio soberano puede cambiarlos. Por eso, no le es posible a Asuero acceder a la petición de Ester de que se derogue el decreto preparado por Amán en el que se fijaba la fecha para eliminar a los judíos. En cambio, les deja libertad para que preparen unos nuevos decretos que autoricen a los judíos a defenderse y a dar muerte a sus perseguidores (v. 11). Los decretos son enviados con presteza a todas las provincias.

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