COMENTARIO

 1 M 11,54-74 

Según el historiador romano Tito Livio, Antíoco VI tenía seis años cuando Trifón lo proclama rey aprovechando la debilidad del ejército de Demetrio. Jonatán no duda en ponerse del lado del nuevo monarca ya que éste —o mejor, su regente— no sólo le confirma las concesiones ya otorgadas antes, sino que nombra a Simón estratega de toda la zona de la costa, desde la frontera de Egipto al sur, hasta el extremo norte, un pico al que se accede por escalones en la roca, situado a 15 km al sur de Tiro (v. 59). De este modo los Macabeos sustituyen a los gentiles en el control militar de la región. Aunque el estratega es Simón —y quizá así Trifón intentaba desconcentrar el poder de manos de Jonatán— es Jonatán quien lleva la iniciativa y conduce el grueso del ejército hacia los territorios más alejados de Jerusalén, mientras que Simón se queda en Bet-Sur (v. 65). Jonatán llega hasta la llanura que hay al norte del lago de Genesaret, entre éste y el lago de Hule (v. 67). Allí se encuentra con dificultades, pero la oración y el coraje le dan la victoria (vv. 71-72). Es la primera y única vez que en 1 M se menciona la oración de Jonatán. La figura de este Macabeo no parece distinguirse por su piedad sino por su capacidad negociadora y su firmeza en las batallas.

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