COMENTARIO

 1 M 16,1-10 

Simón, ya anciano, transmite a dos de sus hijos la misión de defender a Israel en el campo de batalla, tal como hasta entonces la habían llevado a cabo Matatías y los hermanos Macabeos (vv. 2-3). Parece por tanto una responsabilidad de la familia que continuará ejerciéndose en el reinado de los asmoneos. Es curioso, sin embargo, que no se mencione al tercer hijo, Matatías (cfr 16,14).

La batalla dirigida por Juan se desarrolla en las cercanías de Modín donde estaba el sepulcro familiar de los Macabeos (cfr 13,26-30). El torrente mencionado puede ser Wadi Katra, a unos 25 km de Modín en dirección a Azoto. El gesto de valentía de Juan al cruzar el río es similar a los gestos realizados por sus antepasados (cfr 5,42-43).

Volver a 1 M 16,1-10