COMENTARIO
Simón no termina sus días a manos de los sirios, enemigos opresores de Israel, como había sucedido a sus hermanos (cfr 9,18; 12,48). Muere víctima de la traición de su propio yerno, Tolomeo, quizá un idumeo con el que Simón había emparentado por razones políticas. En cualquier caso, el suceso acaecido el año 134 a.C., refleja no sólo la ambición y vileza del asesino, sino también que existía entre algunos cierta animosidad contra los Macabeos. Tolomeo pudo querer aprovecharla en su favor. La ciudadela de Doc era una fortaleza levantada sobre el monte de la cuarentena, a unos 8 km de Jericó.