COMENTARIO
El autor de 1 M sólo ha querido contarnos cómo Juan salvó su vida de aquella traición. Sin embargo, por el modo de concluir su obra, similar a la forma en que se cuenta el final de los reinados en los libros de los Reyes (vv. 23-24), podemos pensar que conocía lo realizado por Juan hasta su muerte en el año 104 a.C. Por las Antigüedades Judías de Flavio Josefo sabemos que Juan se enfrentó a Tolomeo en Jerusalén, y que el pueblo se puso de parte de Juan. Esto obligó a huir a Tolomeo, que se llevó como rehén a la madre del Macabeo, a la que dio muerte en Cedrón. También sabemos que Juan se llamó Hircano y que reconstruyó las murallas de Jerusalén, llegando Judea a ser un estado plenamente soberano. Si el autor de 1 M no cuenta nada de esto es porque quiere ceñir su historia a las hazañas de los Macabeos y a los sufrimientos padecidos por el pueblo judío para salvar su fe y su tradición. La historia de los sucesores de los Macabeos no entra en su propósito, seguramente porque para él no es significativa en las relaciones de Dios con su pueblo.