COMENTARIO
Aunque al comienzo de 2 M no se prevé contar los sucesos relativos al reinado de Demetrio I (cfr 2,19-23), el autor del libro continúa la narración ofreciendo un amplio informe sobre el rebrote de la persecución y de las nuevas victorias de Judas al comienzo de ese reinado (161 a.C.). Como ya había sucedido en el inicio de la persecución (cfr 3,4-6; 4,1-2.7-8), también ahora ésta se origina con la traición a la patria de algunos judíos, en este caso Alcimo (14,1-36). Al ejemplo heroico de los mártires anteriores (cfr 6,18-7,41), sucede ahora el del anciano Razías (14,37-46). A la muerte del perseguidor y blasfemo Antíoco IV (cfr 9,1-28) corresponde ahora la de Nicanor (15,25-34). Así como antes fue instituida la fiesta de la Dedicación del Templo (10,1-8), ahora se instituye la del «Día de Nicanor» (15,35-36). De esta forma la obra termina en armónico paralelismo con la primera parte, consiguiendo así la belleza que pretendía el autor (cfr 2,25; 15,38-39).