COMENTARIO
La sabiduría y la omnipotencia son dos atributos divinos alabados una y otra vez en los Salmos y en los libros sapienciales (cfr Sal 115,3; 135,5-6; Pr 8,22-31) porque guían la acción divina tanto en la creación como en la historia de la salvación. Santo Tomás, al tratar de la justicia de Dios, había dicho: «La justicia se corrompe por dos motivos, o por la astucia de un sabio o por la violencia de un poderoso. Pero en Dios se dan la sabiduría perfecta y la omnipotencia, de modo que ni por la sabiduría se pervierte el juicio divino porque no actúa con astucia, ni por la omnipotencia, porque no quebranta con violencia lo que es justo» (Expositio super Iob 8,3). Ahora añade: «En ambas cualidades Dios supera a todos, porque supera toda sabiduría y toda fortaleza» (ibidem 9,4).