COMENTARIO

 Jb 13,15-16 

La primera frase del v. 15 ha sufrido modificaciones, probablemente al ser transmitida. Según el texto hebreo dice: «Puede matarme, no tengo esperanza»; pero la versión griega y otras muy antiguas presentan la traducción que hemos adoptado. La esperanza en Dios mismo, a pesar de que sus acciones parezcan ir contra el hombre, es el fundamento de la gran osadía de Job. Presentarse ante la presencia de Dios es ya un reconocimiento de inocencia, «porque ante Él no comparece el impío» (v. 16). Santo Tomás comenta así estas palabras: «Si mi esperanza en Dios se basara sólo en bienes temporales, estaría obligado a desesperar; pero puesto que mi esperanza en Dios se basa en bienes espirituales que permanecen después de la muerte, aunque Él me aflija hasta faltarme la vida, no cesará la esperanza que tengo en Él» (Expositio super Iob 13,15). Esta firme confianza de Job en Dios destaca por encima de todas sus rebeldías y se convierte en un permanente estímulo para los hombres de todos los tiempos.

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