COMENTARIO

 Jb 22,22 

En los libros sapienciales la Ley se refiere, como en toda la Biblia, a los preceptos y a las palabras de Dios (cfr Dt 6,6; 11,18), pero además la Ley se identifica con la sabiduría que procede de Dios y guía la historia de Israel (cfr Sb 10-11), y así, muchas traducciones modernas cambian aquí «Ley» por «enseñanza». En la tradición cristiana también la historia tiene esta función didáctica. San Gregorio de Nisa explicaba con claridad el significado amplio de la ley en la Iglesia: «El gran apóstol llama espiritual a la ley, y por tal entiende también las narraciones históricas, de modo que toda la Escritura inspirada por Dios es ley para los que la leen, pues les instruye no sólo por medio de preceptos, sino también por la historia» (In Canticum Canticorum commentarius, prefacio).

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