COMENTARIO
«Pero Dios no presta oído a su oración». El lamento significa que Job comprende que Dios permita la violencia y crueldad de los malvados. De esta forma traslada el problema al ámbito religioso: ¿cómo es que Dios no interviene y auxilia al débil? Los Salmos repiten que Dios escucha el grito de los oprimidos (cfr Sal 55,17-19), pero Job constata aquí lo contrario. Éste es uno de los problemas que plantea también el libro de Job: Dios asiente a esta aparente injusticia y, por tanto, tiene alguna responsabilidad en ella. Sólo en el discurso final del Señor (caps 38-41) se vislumbra la respuesta a esta dificultad.