COMENTARIO

 Jb 26,14 

Al final del himno sobre Dios, Job confiesa que apenas sabemos nada de Él, sólo percibimos un susurro. El autor sagrado ha dejado aquí una reflexión que estimula la búsqueda, puesto que siempre podemos crecer en el conocimiento de Dios. Los autores espirituales han expresado con asombro la experiencia de conocer a Dios sin llegar nunca a quedar satisfechos: «Tú, Trinidad Eterna, eres como un mar profundo, en el que cuanto más busco más encuentro, y cuanto más encuentro más te busco. Tú sacias el alma de una manera en cierto modo insaciable, ya que siempre queda con hambre y apetito, deseando con avidez que tu luz nos haga ver la luz que eres tú misma» (S. Catalina de Siena, Diálogo, cap. 167).

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